martes, 18 de febrero de 2014

PARA 6° B

 TEMA DE HOY PARA COPIAR EN EL CUADERNO PARA LA PRÓXIMA CLASE

Responsabilidad moral.
 
Consiste en el hecho de que el hombre, al ser consciente de una situación, es decir, que la conoce suficientemente, ha calculado sus consecuencias y actúa voluntaria y libremente, y por tanto, puede ser llamado a dar cuenta de su acción y puede sentirse satisfecho o culpable de haberla realizado. Por ejemplo, si una persona hace una crítica  destructiva de otra a sabiendas de que con esa acción va a dañar la imagen positiva de ella y actúa libremente, tal persona puede sentirse culpable y se la imputa la responsabilidad de sus palabras en detrimento de la buena fama de la otra.

 Hecho moral.

Es la determinación intencional de in hecho con base en el criterio de bien y mal. Por ejemplo será un hecho moral el herir física o psíquicamente cuando se hace conscientemente, con intención y  libertad.

 Juicio moral.

Generalmente es la expresión de la conciencia moral y consiste en la afirmación sobre la bondad o maldad de un acto. Por ejemplo, cuando un estudiante cumple con su responsabilidad de estudiar, juzga que su acción es buena.

 Imperativo moral.

Se ha entendido como las fuerzas que tienen ciertas normas para exigir su cumplimiento; ejemplo, las normas relativas a la justicia suelen presentar es fuerza de obligatoriedad.

 Reglas.

Son los principios, condiciones, bases o puntos de partida para realizar una actividad cualquiera. Por ejemplo, hay reglas para dibujar, pintar, etc.

Cuando las reglas se presentan como obligatorias para el hombre son reglas morales.

 Normas.

Son aquellas reglas que tienen obligatoriedad para el hombre dentro del contacto social en el cual se desenvuelve, por ejemplo el respeto a sí mismo y a otras personas.

 Sanción moral.

Consiste en la aprobación o desaprobación, premio o castigo que merece una acción cumplida con responsabilidad moral según que el acto sea juzgado como bueno o como malo. La sanción moral puede ser: a) personal  si se realiza en el interior mismo de la persona, por ejemplo mediante el remordimiento; b) social si viene del grupo social teniendo en cuenta  el comportamiento observado, por ejemplo a quien condecoran con una medalla  por servicios prestados a la patria, o recibe la crítica por una acción considerada como mala.


Complejo de Culpa. 

Se presenta de dos maneras:

1.       Ligado con situaciones o conductas que la persona juzga malas, sea porque de hecho lo son o porque erróneamente así las juzga. En estos casos, a pesar de reparar en lo posible el daño causado y de arrepentirse, la persona actúa bajo los efectos de un sentimiento enfermizo  (o morboso) de culpabilidad y atribuye consciente o inconscientemente su situación a dicha falta; o a través de auto sufrimiento expía repetidamente su culpa. El problema aquí no es de índole moral sino psicológica y la solución puede buscarse a través de una terapia psicoanalítica. Un ejemplo de culpa puede ser: un joven siente ira contra una persona y en ese estado le da golpes produciéndole una herida; a pesar de que este joven trata de procurar la curación del daño físico ocasionado en la persona del otro y lo logra, recuerda con frecuencia ese hecho sintiéndose angustiado y culpable y los naturales problemas de las vida los experimenta como castigo a su agresividad aunque no recuerde en ese momento el hecho; un una palabra, el acto realizado sigue repercutiendo negativamente en su personalidad.
 
2.       Sin conexión con una falta concreta; consiste en un sentimiento indeterminado ocasionado por los fracasos de la vida, por la carencia de sentido y meta de la existencia. Se presenta con bastante frecuencia en la sociedad actual como consecuencia de los conflictos bélicos, el consumismo y otra serie de problemas de la relación que afectan cada vez más a la sociedad.
 
Con este sentimiento la persona tiene la tendencia a creerse culpable sin que haya motivo real para ello; aunque se presente asociado con asuntos éticos, el problema es de índole psicológica y no moral.

 
Remordimiento.

Consiste en un sentimiento que se hace presente al enfrentar una culpa o acto malo o considerado malo pero realizado con algún grado de libertad. La persona, si es posible, trata de reparar el daño causado, trata de evitar la repetición por motivos morales y si le da una dirección religiosa, lo evitará como sacrificio en aras de la divinidad;  pero el hecho  pasado no repercute negativamente en su personalidad  y si lo recuerda, lo hace como puede recordarse cualquier otro hecho de la vida, pero sin angustia, porque sabe que trató de resarcir el daño causado y lo ha evitado en la medida de sus posibilidades psíquicas.

Ejemplo de remordimiento  puede ser el caso anterior cuando el joven, una vez se ha curado la persona que hirió y aun desde antes acepta sus debilidades y trata de no volverlo a repetir, pero el recuerdo de haber herido a un semejante no lo angustia porque tiene conciencia de haber hecho todo lo posible por su curación  y ha presentado excusas por su acto agresivo.

 

martes, 11 de febrero de 2014

2014 6° B


CONTINUACIÓN DEL TEMA DE HOY.  Para copiar en el cuaderno para la próxima clase.

Valores éticos. 
Puede entenderse por valores éticos las apreciaciones sobre las acciones humanas conforme a los criterios del bien y del mal. 
Los criterios del bien y del mal pueden considerarse desde dos puntos de vista:  
A. Desde el punto de vista objetivista con Sócrates, Platón, Aristóteles y las Escolástica principalmente, se consideran el bien y el mal como entidades válidas para todos los hombres teniendo como base su propia naturaleza. En este sentido las normas son universalmente válidas. 
B. Desde el  punto de vista del relativismo moral, el cual considera el bien y el mal como concepciones variables de acuerdo con cada época y cada tipo de sociedad. En esta línea las normas dependen únicamente de cada sociedad y no hay principios universales válidos.  
De estas dos posiciones extremas puede establecerse una posición intermedia, es decir, aceptarse que hay ciertos principios universalmente válidos con relación a la moral, por ejemplo el respeto por la vida, la justicia, la protección de la niñez, etc.; de tal manera el asesinato es valorado negativamente en cualquier sociedad; sólo circunstancias especiales como la defensa propia o del grupo, por ejemplo aminora la culpa y puede generar más aceptación social. Pero a la vez acepta que cada sociedad adapta estos principios a sus propias necesidades y establece en función de su cultura cómo han de cumplirse, así por ejemplo, aunque el  respeto a la vida puede estar limitado a los  miembros del propio grupo, a las condiciones óptimas de salud, a la edad, el principio fundamental del mismo.
 
De lo anterior se deduce que pueda hablarse  de una validez universal del valor ético y no hay ninguna sociedad que carezca de dichos valores aunque sean distintos o jerarquizados de forma diferente a otras, sólo varían las normas específicas según el tipo de sociedad, de ahí que la justicia sea válida para todos los hombres, pero la manera de interpretar la justicia es lo peculiar o particular de cada sociedad y así sucesivamente con los demás valores éticos e incluso los morales. 
Los valores éticos se presentan para el hombre como un “deber ser”, es decir, con una fuerza de obligatoriedad interior de sí mismo por ser el verdadero portador de tales valores; por consiguiente su actitud íntima, su intencionalidad es la que determina en último término su moralidad y no los actos exteriores en sí mismos. 
CONCEPTOS BÁSICOS 
Para la solución de problemas éticos tanto a nivel individual como social es necesario tener claros ciertos conceptos que hacen parte del lenguaje propio de la moral, lo cual permite hacer las distinciones pertinentes con otras disciplinas intelectuales.
A.      Conciencia moral es la valoración subjetiva de los hechos según los criterios de bien y mal. Es propiamente una ampliación de la conciencia psicológica referida al orden moral. Por ejemplo si el acto de estudiar, de ayudar a otro, de agredir a otro, etc., es bueno malo.
B.      Conciencia psicológica consiste en darse cuenta de un hecho, en reconocerlo; por ejemplo cuando se da un golpe a una persona, el hecho de darse cuenta de que se le pegó, es conciencia psicológica; el evaluar si ese hecho fue en defensa propia o un acto de agresión injustificado contra la otra persona, corresponde, por su parte,  a la designación de conciencia moral.
C.      Libertad. Consiste en la posibilidad de elegir voluntariamente sin coacción externa con conocimiento del hecho, antecedentes y consecuencias, o al menos del hecho; por consiguiente se supone que mientras mayor sea el conocimiento, mayor será la libertad. Esto quiere decir que mientras más conocimiento de algo se tenga  más libertad de acción tiene la persona pues no hay desconocimiento, manipulación de otros, ni influencia externa que lo lleve a realizar tal acción. Por eso a mayor conocimiento, mayor  libertad en   una acción y mayor responsabilidad sobre la misma. Entre un estudiante de grado décimo u undécimo, por ejemplo, que roba $ 1.000 a un compañero y otro de grado tercero que hace lo mismo, en relación con el conocimiento que supuestamente tienen ambos con base  en su desarrollo, es más libre de la acción el estudiante de bachillerato que el niño de primaria y por tanto más responsable de ella. 
La posibilidad de elección será tanto más libre cuanto menores sean las fuerzas externas o internas que mueven a obrar y mucho más en la medida en que pueda prescindirse de ellas; en el ejemplo del párrafo anterior quien fuera obligado a robar por amenaza de daño físico o moral no obraría libremente, como también quien robara porque una fuerza interior  le impide hacer lo contrario, entonces se trataría de una anomalía de la personalidad, un problema psicológico por ejemplo, pero no de un hecho moral. En ambos casos  la responsabilidad de perpetrador puede disminuir pero no lo eximen de cierto grado de responsabilidad variable en cada situación. 
El psicoanalista Ignace Lepp, al igual que otros psicólogos y autores de disciplinas científicas afines, afirma que no hay acción humana que esté totalmente libre de fuerzas internas o motivaciones inconscientes, de las cuales no escapa ni el adulto más maduro que ha elaborado ya una selección y ha convertido la moral colectiva en moral personal. 
Por tanto los actos humanos no pueden ser absolutamente libres sino relativamente libres, o sea que el grado de libertad está condicionado al nivel de conocimiento y a la carencia  de motivaciones o fuerzas internas o externas.